viernes, 27 de agosto de 2010

Palmeritas de hojaldre

Esta entrada va dedicada a Puriti, otra bruja. Y diréis que cuántas brujas van ya... pues somos 7, no somos tantas, pero las que somos, somos muuuuuuuuuuuuuy brujas!!!
Pues eso, que se la dedico a ella, y ella sabe por qué. Espero que os sirva.
Haciendo tartas decoradas con fondant llevo muy poquito tiempo, concretamente desde abril, después de hacer un curso con Megasilvita, como ya os he comentado en alguna ocasión. Pero la repostería me ha gustado siempre, desde que era pequeña, y desde hace muchísimo tiempo, pocas han sido las celebraciones familiares, con amigos, reuniones, en las que no he llevado algo de postre hecho por mí. Claro que las tartas fondant son las que más llaman la atención,  pero hay muchas cosas que ya hacía antes y que también gustaban mucho. Algo muuy muuy fácil de hacer y que está riquísimo, son las palmeritas de hojaldre. Así que aquí os pongo un paso a paso para que os animéis con ellas!!!!

Esta técnica está en muchísimos blogs de cocina, no es nada nuevo, pero como yo las hago mucho y a mi gente le gustan, pues quería ponerlas en mi blog.

El hojaldre lo suelo comprar en Lidl, es muy bueno, y encima súperbarato. Tiene un saborcito a mantequilla muy rico. Claro que también podéis animaros y hacer el hojaldre casero, pero tiene muchísimo trabajo y es dificilillo...yo lo he hecho un par de veces, y la verdad es que esa receta la dejo para un capítulo aparte, porque tiene tela.
Éste es el hojaldre de Lidl. Vamos a necesitar también azúcar glass. Para esto puedes utilizar azúcar glass molido en thermomix o en molinillo de toda la vida. Yo esta vez utilicé el azúcar glass de azucarera. Para darle sabor le añado al azúcar un par de cucharadas de azúcar vainillado, del que venden en cualquier supermercado. Como es granulado, lo pulverizo junto con el azúcar para que no se note después en la palmerita.

Azúcar vainillado y azúcar glas.



Abrimos el rollo de hojaldre, dejándolo en el mismo papel de horno con el que viene envuelto. Para que se despegue bien, es necesario que esté a temperatura ambiente, si lo intentamos despegar justo al sacarlo del frigo, nos costará bastante despegarlo.





Una vez que lo tenemos abierto, con un colador vamos tamizando el azúcar glas mezclado con un poco de azúcar vainillado y lo vamos echando por toda la superficie.





Y cuando tengamos toda la superficie bien cubierta con el azúcar (echad sin miedo, tiene que estar bien cubierto), doblamos cada lado de la lámina hacia el centro, donde hay que unir los dos extremos así:

Podemos ayudarnos del papel para unirlos en el centro, tal como sale en la foto. Primero una parte...
Y después la otra, hasta que queda así.
Ahora retiramos el papel de las dos partes y lo volvermos a dejar extendido. Así:
Y volvemos a hacer lo mismo que en la 1º capa: echamos azúcar por toda la superficie:
Hasta que quede bien cubierta.
Y volvemos a unir los dos extremos en el centro igual que la 1º capa:
Y siempre ayudándonos con el papel...

Hasta que queda así:


Y volvemos a espolvorear toda la superficie con el azúcar...En cada capa hay que repetir lo mismo.
Y ya sólo nos queda el último pliegue, ponemos una mitad encima de la otra, de manera que nos quede una especie de rollito, así:
Y espolvoreamos este lado con azúcar.

Le damos la vuelta así:

Y espolvoreamos este lado también con azúcar.
Y ya sólo nos queda cortar nuestras palmeritas. Una vez que tenemos el rollito bien envuelto en azúcar, cogemos un buen cuchillo, grande, y vamos cortando rodajitas de un dedo de grosor aproximadamente:
Las rodajitas que nos van saliendo quedan más o menos así, como salen en la foto. Cuando las hayáis hecho varias veces, podréis hacerlas más finitas o más gorditas, según os gusten más. Para mí un dedo de grosor es el prefecto: crujientitas por fuera, pero un poquitín tiernas por dentro...
Las colocamos en la bandeja del horno sobre un papel vegetal (podéis usar el mismo que traía el hojaldre, pero tendréis que limpiarlo primero de azúcar, pues al espolvorear el hojaldre se nos cae mucha azúcar y si lo metemos tal cual en el horno, el azúcar se quema y se nos puede quemar el culillo de nuestras palmeras...yo prefiero utilizar uno nuevo)
Hay que dejar una buena separación entre las palmeritas al meterlas en el horno, pues allí crecen, y se pueden pegar.
Antes de meterlas en el horno, hay que aplastarlas un poquitín con el mismo cuchillo, pues nos pueden crecer para "arriba" en vez de a lo ancho, y no nos interesa.
No hay que hacer mucha presión, es sólo un toque suavecito...
Las metemos en el horno precalentado a unos 180º (mirad siempre las instrucciones del hojaldre que habéis comprado), y dejadlas hasta que estén un poco doraditas. El tiempo irá en función de la temperatura de cada horno, y de lo doraditas o blanquitas que os gusten las palmeras, pero no tardan mucho, unos 10 ó 15 minutos. Hay que gente a la que le gustan más quemaditas. A mí personalmente me gustan más blanquitas...
Éste es el culillo, que siempre se queda más morenito...
Están buenísmas tal cual, pero también le puedes espolvorear un poco de azúcar una vez han salido del horno (por si lleva poca ya...jejeje). Pero si de verdad eres golos@, tienes que probarlas cubiertas de chocolate...mmmmmmmmmmmmmmm. Sólo tienes que derretir chocolate de cobertura y añadirle un poco de mantequilla. Cuando está todo bien mezclado, y templado, ve metiendo una a una las palmeritas dentro, y déjalas secar sobre el mismo papel vegetal en la bandeja del horno, Cuando se hayan enfriado, déspegalas y voilá!! Palmeritas de chocolate!!!!
Venga Puri!!! Anímate!!!!!

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